Sin anestesia ‘abron’ – Por: el filósofo de Güémez

Ramón Durón Ruiz | | febrero 3, 2013 at 4:00 PM

EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ

SIN ANESTESIA ‘ABRÓN

Por Ramón Durón Ruiz

Para el viejo Filósofo el secreto de la vida radica en: amar, crecer, aprender, evolucionar, trascender, ser feliz, encontrar un sueño porque luchar, a alguien a quien amar y con quien no puedas dejar de vivir.
Si usted querido lector lee este texto, no es por casualidad, lo está leyendo por un motivo, –recuerde que en la vida las casualidades no existen– para que amorosamente juntos compartamos una visión de vida.
Su existencia, –como la mía– tiene un propósito superior, cuando lo encuentra, descubre la luz que vibra en su divinidad interior, es cuando su andar se llena de paz, amor, alegría y realizaciones.
Para descubrir los mensajes, deben estar en juego sus cinco sentidos corporales y también los extra corporales. A un amigo le llegaron los mensajes… ¡no los entendió!
En su camioneta último modelo, con motivo de su negocio, llegó a un municipio, ahí su vehículo se le descompuso, fue a la Agencia en donde le dijeron que la pieza tardaría en llegar una semana; pero como al tercer día tendría la quinceañera de su hija en Guadalajara, decidió llevarlo a otro taller, ahí se la “arreglaron”.
Más tarde partió por carretera a casa. Por la mañana, cargando gasolina para viajar a Guadalajara, se dio cuenta que se le tiraba el carburante, fue a otro taller y mientras le arreglaban la camioneta, se encontraron con que una llanta traía una pija ensartada, habló con su esposa; esta como sabia mujer, con el sexto sentido a flor de piel le dijo:
—Entiende los mensajes… ¡Debes venirte en autobús!
Como buen hombre, ¡¡terco!! dijo que no, y una vez arreglado su vehículo, se preparó para temprano salir a la perla tapatía. Al llegar, en una avenida de doble sentido, un carro en sentido contrario golpeo a un ciclista y lo proyecto al carril de al lado, por donde el viajaba, atropellándolo.
Llegó transito, le detuvieron y más tarde el Ministerio Público lo consignó por homicidio imprudencial. Tuvo que contratar un abogado –el Filosofo dice: “Los abogados son como las prostitutas, hay que pagarles por adelantado… y rogarles un ‘ingo pa’ que se muevan”– entre el licenciado, los gastos judiciales, la reparación del daño y dos años de traslados para seguir el juicio, gastó 4 millones de pesos, todo por no entender los mensajes que la vida le enviaba.
Cuando usted concibe que cada paso del camino tiene una lección, se permite poner en juego sus sentidos y fluir con el universo, se da cuenta que tanto el éxito como la adversidad, tienen un designio preferente para su vida, entonces deja de aferrarse a que “todo lo sabe”, con un espíritu pleno de humildad, se abre a aprender las enseñanzas que el universo tiene para usted.
Cada mañana lo invito a que haga un espacio en su apretada agenda del día, para que tenga una plática amorosa y positiva con el ser más espectacular del universo: ¡USTED!, dese permiso de abrir su alma a los mensajes que la creación trae, si es sabio, entenderá que no vienen en palabras, llegan a través de una canción, de una pinchadura de llanta, de una acción que rompe la normalidad.
También su cuerpo tiene mensajes: “La Enfermedad no es mala, te avisa que te estás equivocando de camino”, el Dr. John Sarno afirma: “La pena que no sale en lagrimas, hace llorar otros órganos” y el Dr. Torres dice: “El cuerpo grita… lo que la boca calla”. En esta vida, todo tiene un mensaje de amor para usted… a partir de hoy aprenda a escucharlo, interpretarlo y verlo con los sentidos de su alma.
Resulta que un Diputado va con un fuerte dolor con el dentista de Güémez, este lo revisa y le explica que tiene que empastarle su muela, porque tiene una descomunal carié, por lo que lo anestesiará. Cuando saca la jeringa el Diputado le dice:
—¡No!… me da miedo la inyección.
—Bueno, –dice el dentista–, te voy a anestesiar con xilocaina.
—No la tolero en la boca.
El dentista, preocupado llama al Filósofo, después de explicarle el problema, este va por una pastilla y se la da al Diputado, quien conociendo la sabiduría del Filósofo, se la toma si protestar, pero intrigado le pregunta:
—Con esta pastilla no hay problema, ¿qué es lo que me acabas de dar a tomar?
—¡Viagra! –dice el Filósofo.
—¿Viagra? ¿para qué? –exclama el Diputado.
—Para que tengas de donde agarrarte… mientras te empastan la muela sin anestesia ‘abrón.

filosofo2006@prodigy.net.mx/Facebook: filosofoguemez/Twitter: @filosofoguemez


Escriba sus comentarios

    Búsqueda de artículos/notas/columnas

    Tiempo de Radio

    Anunciantes

Flickr Photos

    Una monedaOrquesta de DanzónDunas de ChachalacasCascada el "Descabezadero"
FireStats icon Con la potencia de FireStats