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Yo jamás he…

Atticuss Licona | Tiempo de Veracruz | febrero 2, 2011 at 10:52 PM

Por: Atticuss Licona

Si jugáramos a “Yo jamás” seguramente tendría una buena ventaja. Por ejemplo: yo jamás he ido a las fiestas de La Candelaria; yo jamás he estado en un Carnaval de Veracruz; yo jamás he acampado en las montañas; yo jamás he visto una película donde actúe Woody Allen; yo jamás he jugado a “Yo jamás”. Como podrán comprender estos son sólo algunos jamases en mi vida… son los que pasaron la censura y que estuvieron palomeados por la Lore con quien tuve un feroz estira y afloja porque ella quería que pusiera que “yo jamás recojo el cochinero de mi escritorio” –pobre ¿cómo pasa a creer que me balconearía yo mismo-.

Los otros jamases… los jamases triple X; los jamases comprometedores de mis años mozos de soltería; esos me los guardo por no venir al caso y para dejarlos en ascuas. Ahora bien, pregúntese usted cuántos jamases tiene en su vida. Cuando viví en Chihuahua se me hacía increíble, pero hay gente ya mayor que jamás ha visto el mar, hay niños pequeñitos que jamás han visto llover, hay mujeres despampanantes que jamás han besado a un hombre. Y aquí en Veracruz incluso debe haber gente que teniéndolo tan cerquita y que incluso en días despejados hasta se ve, seguro hay quienes jamás, tampoco, han visto el mar. ¿Cuál es su peor jamás? ¿Cuál es ese jamás que por ser tan común le parece hasta ridículo el no haberlo realizado?

Ayer precisamente, viendo las noticias, vi cómo un tremendo toro capuchino trenzaba a un borracho en Tlacotalpan que quiso hacerle un lance al estilo Pedro Hermoso de Mendoza, y yo me dije: yo jamás he ido a La Candelaria y si alguna vez fuera yo jamás me metería entre los toros. Pero me acordé que cuando era joven estuve entre los tablones de las vallas de Xico y me quedé a un tris de bajarme para jalarle la cola a un toro. No lo hice porque siempre he sido medio sacatón para esas cosas y porque me quiero con toda mi alma. Claro, eso fue hace ya muchos años, porque ahora sí podría asegurarle que jamás me metería al ruedo a hacerle musarañas a un toro. Si estuviera en juego mi vida o la de un ser querido, pues todavía, pero así nada más por puro gusto, a lo baboso, no lo creo; si de por sí estoy más destartalado que carretón garrafonero imagínese cómo quedaría después de una embestida, terminaría más maltrecho que sindicato de la UV después de una negociación leonina contra Arias Lovillo.

Hay quienes también están vislumbrando un nuevo jamás en el ambiente. Dicen que aunque se giraron órdenes de aprehensión contra 33 charales que fungían como alcaldes: jamás caerá un pez gordo. Dicen que los pesos completos y los altos funcionarios estatales que aún siguen metidos en la nómina jamás caerán. Vaya, llegan al grado de decir que el anterior number one in the state jamás de los jamases será tocado. Y tal vez sea cierto, tal vez ese “jamás” sí se cumpla, pero aunque yo siempre he sido sospechosista también he sido muy legalista y para juzgar me baso sólo en hechos consumados y no en suposiciones mal intencionadas. Para mí, incluso, hasta este momento esos exfuncionarios municipales todavía son inocentes. Si un juez los declara culpables entonces sí, todo el peso de la ley contra ellos, pero hasta ahora todavía podrían ser declarados inocentes y no por eso me decepcionaría. Ahora bien, con respecto a los funcionarios estatales que jamás serán culpados, pues prefiero pensar que por algo será: porque son inocentes, porque no hay pruebas contra ellos, porque los protegen, o por cualquier razón que usted guste y mande; pero mientras, no solicitaré un castigo para quien ni siquiera está siendo culpado.

Yo soy sospechosista, pero jamás he culpado a nadie sin darle el beneficio de la duda.

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